9 Mitos sobre los psicólogos y la terapia psicológica

Cuántas veces los psicólogos nos habremos encontrado en situaciones donde amigos y conocidos nos han dicho frases como éstas: “¿Los psicólogos leéis la mente?”, “¿No me psicoanalices, ¿eh?”, “Los que estudian Psicología lo hacen para solucionar sus problemas” y mi favorita “No voy a terapia porque seguro me hipnotizan “.

Personalmente me da mucho qué pensar al escuchar estas frases. Pienso que hay muchos mitos en torno a la psicología y a la terapia psicológica que hacen que la gente tenga miedo a ir a terapia.

Con esta entrada en el blog intentaré desterrar algunos de esos mitos para que personas que están sufriendo puedan romper estas barreras que les impide buscar ayuda para mejorar su bienestar emocional.

MITO 1. AL PSICÓLOGO SOLO VAN “LOS LOCOS”

 Por suerte cada vez hay menos personas que utilizan este término para referirse a los trastornos mentales graves.

La mayor parte de las personas que acuden al psicólogo no padecen trastornos mentales severos, son personas que presentan síntomas que les generan sufrimiento (depresión, ansiedad, miedo, culpa…), que tienen conflictos y que no pueden resolverlos, que no pueden dejar de preocuparse etc. en definitiva, cuando no tienen los recursos necesarios para gestionar de manera adecuada una situación.

MITO 2. LOS PSICÓLOGOS “LEEN LA MENTE”

 Ni los psicólogos somos adivinos ni leemos la mente (más me gustaría a mí).

Somos expertos en observar, en realizar las preguntas adecuadas, tenemos formación en el estudio del comportamiento humano y utilizamos estos conocimientos para comprender de una manera científica , objetiva y explicativa la problemática del paciente. Un psicólogo estudiará las variables que han originado el problema y qué hace que se mantengan.

Somos personas humanas, normales, sin ningún poder sobrenatural.

MITO 3. EN TERAPIA TE TUMBAS EN UN DIVÁN Y EL PSICOLOGO SOLO ESCUCHA.

 ¡¡ Cuánto se ha asociado el diván a la consulta del psicólogo!! Es cierto que hay una corriente en Psicología (el psicoanálisis más ortodoxo) donde se utiliza el diván en las sesiones, pero ni mucho menos ocurre esto en todas las consultas de Psicología.

Y en cuanto a la creencia sobre que el psicólogo solo escucha, no es del todo cierto tampoco. Claro que el Psicólogo escucha, la escucha activa es uno de los elementos centrales en terapia, pero estamos entrenados en hacer las preguntas clave, recabaremos la información relevante para guiar en el proceso.

El trabajo del psicólogo es pedirle al paciente que le hable acerca de su problemática, pero la terapia es un proceso activo por ambas partes, en el que el psicólogo estudiará las circunstancias y las variables que han participado en que se genere ese problema y en lo que las mantiene, para dotarle de recursos y herramientas para ponerlas en práctica en su día a día y que pueda el paciente resolver sus dificultades.

MITO 4. LA TERAPIA DURA TODA LA VIDA.

El tiempo que pasa un paciente en terapia depende mucho de su problemática, de sus objetivos y de sus necesidades.

Muchas cuestiones sobre salud mental se pueden abordar en pocas semanas o meses.

La terapia que ofrecemos en nuestro centro se enfoca en el presente, es breve y está orientada a la solución de problemas.

MITO 5. AL PSICÓLOGO SOLO VAN “LOS DÉBILES”.

 Esta también es una creencia muy arraigada en nuestra sociedad que poco a poco se está desterrando.

Buscar ayuda psicológica no es señal de debilidad, más bien sería lo contrario. Es una señal de fuerza, de enfrentar y querer buscar soluciones a los problemas.

Reconocer que no podemos hacer frente a una situación y que necesitamos ayuda, es el primer paso para avanzar y cambiar. Esto es honesto y valiente.

MITO 6.  LOS PSICÓLOGOS SE CENTRAN EN EL PASADO, EN LA INFANCIA.

Aunque podamos, en algún momento de la sesión, preguntar sobre hechos pasados, solo será para poder entender mejor el problema, pero nos centraremos en el momento presente que es en el momento en el que estás teniendo la dificultad.

La mayoría de las terapias actuales se centran en resolver los problemas en el presente y hacia el futuro.

 MITO 7. PARA QUÉ IR AL PSICÓLOGO SI LO PUEDO HABLAR CON UN AMIGO/FAMILIAR/LEER LIBROS DE AUTOAYUDA

 Hay que reconocer que contar con apoyo social es fundamental, pero no podemos equiparar charlar con un familiar o un amigo el cual nos puede dar consejos sobre una cuestión determinada basada seguramente en sus experiencias personales, con acudir a terapia psicológica.

Los Psicólogos contamos con una formación reglada y específica en Psicología y conocemos qué se esconde detrás de una sintomatología concreta. Además de proporcionar un entorno seguro, sin juicios y empático.

En cuanto a los libros de autoayuda, es necesario especificar que éstos no han mostrado tener eficacia terapéutica, pues no se da la interacción psicólogo-paciente tan necesaria en un proceso de terapia. Además de que la terapia debe estar adaptada al paciente en particular, es un traje a medida hecho para el paciente.

MITO 8. CON IR A LA SESIÓN YA ES SUFICIENTE PARA SENTIRTE MEJOR

 Ir a las visitas con el psicólogo produce de por sí un efecto “ventilación” ya que hablar de lo que nos preocupa y sentirnos escuchados nos repercute muy positivamente, sin embargo, las terapias psicológicas no se deberían limitar únicamente a acudir a las sesiones, las intervenciones realizadas durante la terapia han de aplicarse (por parte del paciente) en su día a día. No sirve de mucho si cuando se sale de la consulta se sigue funcionando de la misma manera. Hablar de los problemas no hace que éstos se resuelvan por sí solos.

La psicología no es magia y el psicólogo no te dará ninguna fórmula mágica, sino que requiere de una implicación activa del paciente y del psicólogo en la búsqueda de soluciones.

MITO 9. NO ME CREO A LOS PSICÓLOGOS

 La Psicología es una ciencia, no una religión. Una ciencia que se ocupa del comportamiento humano y su relación con los procesos del pensamiento, emocionales y del aprendizaje. Como Psicólogos, no propugnamos dogmas, cultivamos más la confianza con nuestros pacientes que la fé.

Serán fundamentales la actitud del paciente y la relación terapéutica entre ambos para que los resultados sean óptimos.

Volveré muy pronto a la carga con más mitos para desterrar. Lo prometo.